Imagínese que está pasando por la calle. De pronto, y sin que Ud. se dé cuenta, alguien le sustrajo la billetera del pantalón (si es varón) o le arrebató el bolso (si es mujer). Para suerte suya, justo había un policía por la zona y el ladrón es atrapado, por lo que todos juntos van a la comisaría. Se realizan los trámites policiales correspondientes, y para su sorpresa, el ladrón no puede ser detenido porque sólo ha cometido hurto simple, delito para el que no hay prisión efectiva. A veces sí lo detienen, pero por un máximo de 24 horas, sin posibilidad de retenerlo más tiempo. Y Ud. inmediatamente piensa ¿qué clase de justicia tenemos en el Perú?. De repente no tenga que imaginar lo que he descrito líneas arriba, puesto que en realidad le ha pasado, y seguro que se quedó con un sinsabor porque al delincuente (o presunto delincuente, según el caso) no lo metieron a la cárcel, o porque salió de ella al día siguiente. Y lo que Ud. siente es generalizado en nuestro país, configurando sól...